El Blues clásico femenino corresponde a un género musical de blues desarrollado entre 1920 y 1929 en Estados Unidos, siendo el período de 1923 a 1925 en el cual obtúvo su mayor reconocimiento. Las intérpretes más famosas fueron Ma Rainey, Bessie Smith, Mamie Smith, Ethel Waters, Ida Cox, Victoria Spivey, Sippie Wallace, Alberta Hunter, Clara Smith, Edith Wilson, Trixie Smith, Lucille Hegamin y Bertha Hill; así mismo, se realizaron cientos de grabaciones de intérpretes que inclúyen a Lizzie Miles, Sara Martin, Rosa Henderson, Martha Copeland, Lucille Bogan, Edith Johnson, Katherine Baker, Margaret Johnson, Hattie Burleson, Madlyn Davis, Ivy Smith, Alberta Brown, Gladys Bentley, Ida Goodson, Fannie May Goosby, Bernice Edwards y Florence Mills.
Éstas intérpretes solían cantar con el acompañamiento de sus bandas, las cuales incluían intrumentos musicales como el piano, varias trompas y tambores. Fueron pioneras en la industria discográfica al ser las primeras voces negras femeninas que realizaban grabaciones, dando a conocer así el Twelve bar blues por todo el país. En términos de interpretación, solían llevar vestidos muy elaborados y cantaban acerca de las injusticias de sus vidas, creándose así una unión con las desdichas personales del público. Durante sus giras, solían estar en la carretera la mayor parte del tiempo, realizando interpretaciones en carpas musicales durante el verano y en teatros durante el invierno. La popularidad de éstas intérpretes disminuyó notablemente a causa del Jueves negro lo que ocasionó que varias de ellas regresaran a sus hogares, retomaran otro tipo de trabajos o se dirigieran a Hollywood. Durante el resurgimiento del blues, en la década de 1960, volvieron a actuar artistas como Sippie Wallace, Alberta Hunter, Edith Wilson y Victoria Spivey.
Éstas intérpretes solían cantar con el acompañamiento de sus bandas, las cuales incluían intrumentos musicales como el piano, varias trompas y tambores. Fueron pioneras en la industria discográfica al ser las primeras voces negras femeninas que realizaban grabaciones, dando a conocer así el Twelve bar blues por todo el país. En términos de interpretación, solían llevar vestidos muy elaborados y cantaban acerca de las injusticias de sus vidas, creándose así una unión con las desdichas personales del público. Durante sus giras, solían estar en la carretera la mayor parte del tiempo, realizando interpretaciones en carpas musicales durante el verano y en teatros durante el invierno. La popularidad de éstas intérpretes disminuyó notablemente a causa del Jueves negro lo que ocasionó que varias de ellas regresaran a sus hogares, retomaran otro tipo de trabajos o se dirigieran a Hollywood. Durante el resurgimiento del blues, en la década de 1960, volvieron a actuar artistas como Sippie Wallace, Alberta Hunter, Edith Wilson y Victoria Spivey.













